domingo, 31 de octubre de 2010

Teletransporte, vida eterna...

El pasado 19 de Octubre, en el Movilfórum 2010, en Distrito C, mientras escuchaba una charla de Michio Kaku (realmente inspiradora) se me ocurrieron varias ideas que luego fui extremando hasta que llegué a lo que os voy a contar.

Tengo que añadir que hace poco vi un episodio de Redes en el que construían artifiicialmente, desde cero y con células madre, un corazón de ratón completamente funcional.

Algunas de las cosas que contaba Michio Kaku como un futuro cercano (1-2 décadas) me recordaban mucho a los implantes cibernéticos de los que habla William Gibson en Neuromante (novela de ciencia ficción que recomiendo encarecidamente - publicada en ¡1984!). En ese libro se habla también de unos dispositivos de memoria en los que se puede almacenar "la mente" de las personas, y conectando esos dispositivos al ordenador adecuado se puede interactuar con esas "mentes".

Juntemos todas esas cositas. Supongamos que seamos capaces, en algún momento del futuro, capturar el estado mental de una persona, todos sus recuerdos y habilidades almacenadas, y la configuración física del cerebro. Supongamos también que del mismo modo que somos capaces de recuperar esa información, somos capaces de reponerla.

Pensemos también que en el momento que eso se consiga, posiblemente ya seamos capaces de construir un cuerpo humano con la simple información de su ADN.

Dicho esto, si yo transfiero la información de mi ADN y la información de mi mente al otro lado del universo, allí podrán crear un cuerpo idéntico al mío (tomándose el debido tiempo), configurar mi cerebro y cargar mi mente en él. Es decir, me acabaría de teletransportar.

También podría ser que me hubiese duplicado si nadie finaliza mi el organismo original. Un YO en cada lado del universo.

Si repito el proceso en el tiempo sin moverme del sitio, seré inmortal.

Pero, es más. Si somos capaces de todo eso, ¿acaso no seremos capaces de construir un cuerpo inorgánico (¿metálico?) en el que implementar el cerebro y cargar la mente? Podríamos convertirnos en sanos y longevos robots.

Ya véis, empezamos nada menos que teletransportándonos, clonándonos, luego viviendo eternamente, y finalmente convertidos en una especie de robocop o terminator, y honestamente, no creo que estemos tan lejos de algo así. Un siglo tal vez. Sólo nos pondrá barreras la ética.

1 comentario:

Ricard Bou dijo...

Pues hay avances en este ámbito! Increíble...

http://www.technologyreview.com/blog/arxiv/24759/

Y algún día alguien sabio dirá que el universo es un autómata de Clase IV y en mi fuero interno seré feliz.