lunes, 16 de noviembre de 2009

Creatividad para la innovación y el emprendimiento

Ayer di con un post de creatividad con el que no compartía varios aspectos. Era uno de esos del tipo: "10 maravillosos tips para exacerbar tu creatividad hasta lo absurdo". Indagué un poco más por la blogosfera y me encontré de todo. He pensado que, ya que me considero un tipo con la creatividad exacerbada hasta lo absurdo, sería bueno generar algo más confusión y escribir un post acerca de la creatividad.

Así que lo primero que he hecho es revisar mentalmente cuándo he sido más creativo y bajo qué condiciones ha ocurrido eso. Es lo que voy a describir en este post.

Breve contexto: cuando pienso en creatividad pienso en el proceso para generar ideas innovadoras en sentido amplio, es decir, de nuevos productos, servicios, cambios en organización y personas, en modelos de relación con terceros, en procesos de negocio o modelos de negocio, tal como define innovación el Manual de Oslo. Sé que la creatividad es aplicable a muchas cosas, como pintar un cuadro, escribir un libro o preparar una ensalada, pero no es ese tipo de creatividad la que quiero explicar aquí. Es creatividad aplicada a los negocios, a la innovación y al emprendimiento. También acotar que este proceso es para la generación de estas ideas en forma autónoma, uno solo, no de trabajo en grupo.

En mi caso podría decir que estas son etapas del proceso:
- Establecer el contexto
- Nutrir la mente
- Generar diversidad
- Seleccionar solución

Establecer el contexto: fijo el ámbito en el que quiero crear. Casi siempre ha sido identificar nuevos productos o servicios alrededor de los que crear negocios rentables, muchas veces relativos a Internet.

Nutrir la mente: investigo, miro, leo... Internet es una fuente de información inacabable. Es bueno mirar cosas que tengan que ver con el contexto, y también otras que no tengan nada que ver. Crear es conectar, imaginar, aprender. La diversidad es fundamental para abrir la mente. Es una forma autista de hacer cross-pollination ;) Pienso que para crear es importante no saber demasiado, ni demasiado poco del tema.

Generar diversidad: me resulta más fácil hacerlo en periodos de relax. Un fin de semana, unas breves o largas vacaciones. Y en esos momentos, ya sea intentando crear conscientemente, o sin quererlo, es cuando borbotones de ideas han pasado por mi cabeza, algunas absurdas como la mensajería a través de cloacas en horas punta, para evitar los atascos (siempre y cuando los atascos no sean provocados por la lluvia ;) ). Lo importante es tener donde apuntar, porque algunas ideas pasan y desaparecen. Activar el chip para identificar ideas y pasar unos días relajados haciendo actividades variadas es lo que me ha resultado más productivo. Recuerdo unas vacaciones que en un fin de semana llené una página con ideas de negocio. No lo hagáis, es muy frustrante, a no ser que dispongáis lo necesario para llevarlas a cabo.

Seleccionar solución: La solución muchas veces puede componerse de muchas ideas, o ser algo completamente disruptivo e inesperado. A mí me gusta usar dos criterios para construir las soluciones.
(1) Poner en el centro a las personas. Ya sea como clientes, como proveedores, como usuarios, como sea. Las personas optan por lo que les genera un "win", y son las que deciden las cosas.
(2) Buscar el equilibrio en forma de círculo virtuoso. Está muy relacionado con el anterior. Si consigo generar "wins" para todos los actores relacionados con la innovación todos contribuirán a su fin generando el éxito en forma espontánea. Es como un juego.

Por medio de este proceso es por el que se me han ocurrido y he generado la mayor parte de las ideas que he tenido.

A veces simplemente se me ocurren ideas espontáneamente, como solución a problemas cotidianos, no sé si es una bendición o una tortura... Por ejemplo ayer por la noche. Miré tres patatas, tenía que pelarlas. ¿Por qué no venderán patatas peladas? Y se me ocurrió que las podrían pelar, sumergirlas en un líquido y envasarlas individualmente al vacío. Pelar patatas para hacer una maravillosa tortilla española sería tan fácil como cortar la funda de la patata, cuestión de segundos. El desafío es hacerlo rentable.

1 comentario:

Ricard Bou dijo...

Después de haber asistido a un curso de creatividad de la Fundación Neuronilla, debería reescribir este artículo :)