domingo, 31 de mayo de 2009

La innovación y yo

Es algo que cada vez me gusta más. Se está convirtiendo en mi obsesión.

Mi padre siempre se ha considerado a sí mismo un inventor, y ha pasado la mayor parte de su vida imaginando cosas nuevas. Tiene una pequeña empresa con un producto increíble, sin competencia por lo que respecta a calidad, precio y servicio post-venta.

Yo he vivido desde pequeño su pasión por imaginar cosas nuevas, por emprender, por crear y desarrollar esas ideas. Hoy dos de ellas circulan por todo el mundo, pero de forma anónima. Nadie (o muy pocos saben) que las llaves de paso del gas o del agua (esas que se abren y cierran con un cuarto de giro de muñeca) fueron creadas por él, o que el relé diferencial nació en su genial cabeza. Lamentablemente no se dieron las condiciones para que él pudiese disfrutar de sus innovaciones, no entraré al detalle, pero la frustración que generaron esos hechos no le hicieron dejar de lado la pasión por crear. Fue él también quien construyó el primer láser terapéutico en España, para el Dr. Posa, alrededor de 1985.

Yo llevo conmigo esa pasión por crear y emprender. Me resulta inevitable mirar a mi alrededor y observar a la gente: qué hacen, cómo se comportan, qué necesitan aunque todavía no sepan que lo necesitan, qué les puede aportar valor, y cómo monetizarlo.

Cuando en mi empresa se creó el área de innovación, en 2004, me subí a ella desde el primer momento. Desde entonces he participado en muy diferentes ámbitos: creando el "embudo", dinamizando la generación de ideas, desarrollando ideas, prototipos y servicios concretos, gestionando el observatorio, identificando tendencias, generando informes y white papers, entregando ideas que se han convertido en modelos de negocio, incluso impulsando un nuevo negocio (www.ammilia.com).

Recientemente he ayudado a una gran compañía a diseñar todo un modelo para gestionar la innovación. Ha sido un camino apasionante y enriquecedor. Me encantaría ayudar al despliegue del modelo y ayudar a andar a la criatura, trabajo que tiene mucho de despliegue operativo, pero mucho más de gestión del cambio cultural de sus participantes.

Este blog nace de esa pasión. Tan pronto me tomo un breve descanso montones de ideas empiezan a fluir por mi cabeza, desde pequeñas ideas hasta ideas gigantescas que requieren de millones de euros para empujarlas. Todas ellas escapan de mí por mi recurso más escaso: el tiempo. No por ello quiero dejar de compartirlas, así que las voy colgando por aquí.

Últimamente no he tenido tiempo ni para colgar ideas. Ahora sí, I'm back.