domingo, 22 de febrero de 2009

El arma de destrucción masiva más eficaz

Hoy quiero compartir algunas reflexiones alrededor del cambio climático. Aquí hay un resumen muy resumido de este hecho. También es bastante ilustrativo el artículo de la Wikipedia.

Uno puede darse cuenta rápidamente que "nuestro modo de vida acelera el cambio climático". Y si analizo el sujeto de la frase anterior se pueden hacer dos cosas para reducir su aceleración: reducirnos a "nosotros", o cambiar nuestro "modo de vida". Obviamente, eliminar gente no es una alternativa, aunque de eso se estén encargando los efectos del cambio climático.

Nuestro modo de vida vierte continuamente gases potenciadores del efecto invernadero (CO2 y H2O) a la atmósfera. Obviamente conducir un coche lo hace, pero comerse una ensalada también.

Para comerme una ensalada puedo ir a pie al supermercado y coger tomates y lechuga de las estanterías. Hasta aquí parece que no haya ninguna generación de gases invernadero. Pero no nos olvidemos de que el supermercado tiene las luces encendidas y la energía ha sido generada en parte por centrales térmicas que queman carbón, que las estanterías han sido creadas por fábricas que consumen enormes cantidades de energía, que el edificio del supermercado ha sido construído y ese proceso también ha generado gases invernadero, desde el proceso de construcción como tal hasta la creación de cada uno de los ladrillos que lo sostienen. La lechuga y los tomates no crecen ahí, alguien los ha llevado. Y esto es un ejemplo muy simple. Es más, nuestra respiración genera CO2 y H2O.

Podemos deducir fácilmente que el progreso es la máquina más eficaz de generar gases que acentúan el efecto invernadero.

Hay algunas acciones que son clave para frenar este efecto, sin dejar de progresar tecnológicamente.

Una de ellas es la utilización de energías renovables, aprovechar el movimiento del viento, del mar y el sol para generar energía. Esto debe permitir en el largo plazo la sustitución de otros modos de producción energética contaminantes. Tanto para la fabricación como para el transporte.

Nota al margen: si bien el sol genera vientos, la fuerza de la gravedad aparece como un gran "generador" de energía. Los movimientos lunares alrededor de la tierra desplazan enormes cantidades de agua en nuestros océanos, y ese movimiento también genera vientos. Lo más curioso de todo es que si "la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma" me gustaría entender de dónde "sale" esa energía "producida" por la fuerza de la gravedad. Sabemos que el sol se gasta, ¿se gasta también la gravedad? ¿Alguien tiene una respuesta a esto?

Otra de ellas sería que los productos que compramos tuviesen una etiqueta indicando la cantidad de CO2 que se ha vertido a la atmósfera para ponerlos en la estantería del supermercado, y que podamos elegir lo que menos impacte en nuestro entorno. Es sorprendente, por ejemplo, lo que se llega a contaminar para generar 1kg de carne de vacuno o de cordero. Pensad también cuántos kilómetros tenéis que recorrer con vuestro coche para generar la misma cantidad de CO2. Unos datos para que podáis hacer cálculos. Resultado: 200g de carne de vacuno equivale a unos 18km en un Renault Clio 1,5dCi.

Otra nota al margen: ayer por la tarde, mientras veía un reportaje sobre el cambio climático en la TV, tras ver la enorme cantidad de efectos catastróficos que produce el cambio climático, y dado que vivimos en Chile, país altamente sísmico, me preguntó: "¿el cambio climático produce terremotos?", a lo que contesté inmediatamente que "no por tratarse de un problema atmosférico". Seguidamente tuve que desdecirme: "en realidad, no lo sé. Hemos visto que en los últimos años la temperatura en el polo norte ha subido 5 grados, más que en el resto del planeta, porque al derretirse los hielos se ponen al descubierto superficies oscuras que aceleran aún más el fundir de los hielos. Decían también que de derretirse todos los hielos del planeta el nivel del mar podía llegar a subir hasta 240 pies (más de 70 metros). Esa gigantesca redistribución de masas sobre la superficie terrestre podría tener un efecto sobre la tectónica de placas, pero la verdad, no tengo ni idea". ¿Alguien tiene respuesta a esta pregunta?

miércoles, 11 de febrero de 2009

Sea el Pisco Peruano !

Quiero comenzar diciendo que conozco poco de la historia del tema.

Podría decir que la disputa de si el Pisco (aguardiente de uva) es chileno o peruano existe desde hace siglos. Y las soluciones, a mi entender, están siendo poco hábiles.

Lo que me llama poderosamente la atención es porqué existe la disputa. He probado ambos piscos y puedo decir, hasta donde llega mi experiencia, que el pisco chileno es dulce, alegre y festivo, mientras que el peruano es seco, áspero y grave. A mi ver son dos productos diferentes. ¿Porqué esa insistencia en llamarlos de la misma forma? Dadas las características de cada bebida entiendo que sus procesos de producción serán diferentes.

Es más, en Chile, el pueblo históricamente productor de Pisco era "Elqui", en el Valle del Elqui. Pueblo al que le cambiaron el nombre por "Pisco Elqui" para reclamar la denominación de origen del Pisco...

A mi entender, una salida digna es que a la bebida la llamen "Elqui", bonito nombre para una bebida festiva, diferente del "Pisco" y con un nombre completamente chileno, denominación de origen irrefutable y personalidad propia. Además ayudaría a proyectar aún más el Valle del Elqui internacionalmente, lugar del mundo que merece la pena conocer, así como la bebida de origen chileno que ahí se produce.

Dicho esto, sea el Pisco peruano y el Elqui chileno :-)