sábado, 15 de noviembre de 2008

Mecanografía y uso de internet para niños

La mecanografía suena a commodity, gratis, inútil, olvidado... Revisemos este asunto.

Esta vez la idea que propongo es muy simple: cursos de mecanografía y uso de internet para niños.

No sé si sabes cuántas pulsaciones por minuto eres capaz de hacer, pero sería interesante que lo midieses. Estoy convencido de que tiene que haber alguna web o programa que te permita medir eso.

Como todo, para la mecanografía hay técnicas. Si tienes entre 100 y 200 pulsaciones por minuto creerás que eres rápido, pero tienes que saber que hay gente capaz de superar las 400 pulsaciones correctas por minuto. No está nada mal, ¿verdad?

Si enseñas a tu hijo mecanografía a la vez que caligrafía, con un método didáctico e interactivo, por ejemplo chateando a través de conversaciones dirigidas con sus personajes favoritos de dibujos animados, y a la vez los contenidos le educan acerca de cómo usar internet y protegerle de los peligros, le estás haciendo un favor enorme.

No nos engañemos, ¿cómo escribes más, a mano o con el ordenador? ¿Te imaginas escribir el doble de rápido, y por lo tanto ahorrarte hasta el 50% de tu tiempo de escritura? Puedes hacer más eficiente el uso de tu tiempo, o el de tus hijos.

Pensar bien un modelo de negocio, sea presencial o virtual, alrededor de lo que acabo de comentar me parece de lo más lucrativo, estoy seguro de que existe un mercado rentable para ello.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Fan de ubuntu

Hace más de 10 años había intentado usar Linux Slackware, cuando todavía iba a la universidad. Jamás conseguí que me funcionase. Creo recordar que era la versión 2.0.11 o algo así. He curioseado un poco y he visto que ahora van por la 12.1

He intentado instalarme varios Linux a lo largo de mi vida, y todo ha sido siempre un desastre... Hasta hace 18 meses. Me enteré de que había un Linux de una distribución que se llama Ubuntu y que parecía que iba bien. Se llamaba Feisty Fawn y era la versión 7.04.

Me descargué la versión server recién salida porque ahí quería empezar a desarrollar mi proyecto "Genoma", el que ahora se llama ammilia, pero al ver que la versión server no tenía interfaz gráfica desistí... Pero se instaló perfectamente, todo el proceso fue perfecto.

Al cabo de 6 meses me enteré de que Gutsy Gibbon (7.10) había visto la luz, y me enteré también de la frecuencia de las nuevas versiones, cómo las nombraban, etc. Me lo descargué, y cuando me lo iba a instalar decidí instalarme Windows Vista, y fui tirando con vista 6 meses hasta que murió. Murió muerto, absolutamente irrecuperable.

Así que recién salido Hardy Heron me lo instalé, esta vez la versión desktop, y el proceso fue sencillo. El resultado: un sistema operativo que me permitía hacer todo lo que necesitaba hacer, gratis, estable, robusto... Puedo hacer videoconferencias por Skype, grabar DVDs, descargarme torrents, instalarme programas Windows y ejecutarlos de forma transparente... Por ejemplo, el Poker Stars.

Y para mí ahora había llegado la prueba de fuego. Tras 6 meses absolutamente satisfecho con su funcionamiento ha salido la versión 8.10: Intrepid Ibex. Decido actualizar el sistema operativo en caliente y lo primero que hace es descargar un pequeño programa que hace un chequeo. Ese programa va y me dice que hay que desinstalar casi 100 paquetes, actualizar más de 1000, e instalar como 100 más. Sin pensarlo le doy al botón: ¡vamos allá!

Se descarga software durante más de 1 hora, se actualiza el sistema operativo durante una hora más, y finalmente me pide reiniciar.

Resultado: 0 errores, todas las configuraciones mantenidas, todo funciona perfecto. Lo que una empresa como Microsoft jamás podrá soñar lo está haciendo la gente para la gente. ¡Gracias a toda la gente que está tras ubuntu!

Sólo ha habido un problema, y es que a mi mujer no le gusta mi nuevo fondo de pantalla.